lunes, 18 de junio de 2018

Plan de Vida

Lo confieso, mis planes nunca resultan y eso lo sé desde los cinco años cuando me fugaba a a casa de mi abuela. Siempre me "atrapaban" a medio camino y terminaba sentado en el comedor comiéndome un plato de cereales y pensando que mi vida era un completo desastre  que "no podía seguir así". Han pasado los años y sigo teniendo la misma sensación, que de nada vale planear porque la vida siempre se las apaña para ponerme en situaciones inesperadas, mi conclusión es que si mi vida fuera una serie de TV probablemente el guionista pasaría los días drogado o borracho. No, no me estoy quejando, que ya me acostumbré a este "sin vivir" y no podría tener un día a día en la que todo estuviera planificado, yo improviso y con eso basta. Siempre pensé que estas alturas de la vida tendría un trabajo ideal, una casa coqueta con vistas a un jardín, un pequeña fortuna que me permitiera vacaciones cinco estrellas una vez al año y cenas en  restaurantes fashion de la ciudad, una pareja que me quisiera mucho, un perro molón y una billetera a reventar para poder  ir por ahí sin tener que preguntar precios -que para mi eso siempre ha sido el sumun de la elegancia- pero mis planes fallaron, mi cuenta de bancos es el hazmerreír de empleados de la sucursal del Banco, paso pendiente de los anuncios de empleo,  vivo en un micro piso con vistas a una tapia manchada, sigo soltero y resignado, de los restaurantes conozco solo el menú pero eso sí, me sobran los sueños.