miércoles, 14 de agosto de 2024
Malacrianza
viernes, 2 de agosto de 2024
El bus de la U
La verdad que no daba abasto porque como estaba en grupos comunales, religiosos, artísticos y políticos del pueblo –era un bombeta en todo el sentido de la palabra (era la época en la que mis padres pusieron de moda la frase “esto es una casa, no un hotel”)- los veinte minutos de trayecto no me rendían para cumplir mi cometido y siempre me quedaban saludos pendientes. Mi amiga Silvia -que hace unos años perdió la lucha contra el cáncer –solía sentarse al final y entre risas siempre me reclamaba por haberla dejado hasta lo último “Jue….Guillermo, Tica Linda es poco, la próxima vez mejor se monta en la trompa y va saludando”.
Tengo que reconocer que cuando terminé la Universidad sufrí una de las cosas que más echaba de menos era ese bendito bus, la vida de pronto se volvió seria y nunca fueron tan divertidos los regresos a casa.
La ventana
"Después de doce años mi madre sigue en su ventana mirando la avenida o acaso no la mira sólo repasa sus adentros" Benedetti En su...
-
Todos tenemos momentos en los que nos "crecen los enanos del circo" y todo, absolutamente todo se nos complica -si nunca has pasad...
-
Comenzamos a saludarnos de tanto vernos en la noche madrileña. A mí me llamaba la atención porque no cuadraba en nada con el estereotipo de...
-
Aquella vez mi vieja decidió que para la celebración del Día del Padre en casa de mi Tío German había que hacer algo distinto y divertido as...

