martes, 10 de mayo de 2016
Huellas
Cuando llega a cierta edad y echa la vista atrás se da cuenta la cantidad de gente buena que ha conocido a lo largo de su vida, personas que han ocupado un papel primordial en una época y que durante mucho o poco tiempo nos enseñaron un mundo nuevo. Aquel colega de trabajo que nos hizo la vida más soportable, esa amiga de juventud que fue nuestra confidente, esos compañeros de Facultad con los que pasábamos estudiando o esos amigos de juerga con los que vivimos noche inolvidables y por supuesto ese primer amor que nos enseñó lo maravillosa que podía ser la vida a cuatro manos. Todos han dejado huellas imborrables y aunque la vida nos ha llevado por diferentes caminos, a veces a pesar de nosotros mismos, en un rincón del alma siempre están ahí y su recuerdo perdura en gestos que copiamos de ellos, en "filosofías" de vida que nos enseñaron o en esas manías que suelen contagiarse cuando pasas mucho tiempo con alguien. A toda esa gente que estuvo pero que ya no está, a todos esos ellos gracias.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La ventana
"Después de doce años mi madre sigue en su ventana mirando la avenida o acaso no la mira sólo repasa sus adentros" Benedetti En su...
-
Todos tenemos momentos en los que nos "crecen los enanos del circo" y todo, absolutamente todo se nos complica -si nunca has pasad...
-
Comenzamos a saludarnos de tanto vernos en la noche madrileña. A mí me llamaba la atención porque no cuadraba en nada con el estereotipo de...
-
Aquella vez mi vieja decidió que para la celebración del Día del Padre en casa de mi Tío German había que hacer algo distinto y divertido as...

No hay comentarios:
Publicar un comentario