miércoles, 1 de febrero de 2012

Es lo que tiene el desamor, que de repente empiezas a fijarte en los detalles, en las pequeñas cosas que adoras de esa persona que has perdido o estás a punto de perder. La forma en que sonríe cuando ha tenido un buen día, cómo camina de prisa cuando quiere llegar al cine y ver la peli de su vida (otra vez), cómo se peina por las mañanas mientras intenta no dormirse frente al espejo, con la ilusión que come un plato de pasta hecho a toda prisa o como te da los buenas días con una mirada que espanta nostalgias y destierra muertes y olvidos. Es lo que tiene el desamor, que te pasas el día haciendo un inventario de todas esas cosas insignificantes que por nada del mundo te habrías perdido pero de las que estás a punto de despedirte. De repente quieres detener el tiempo, grabar en cámara lenta todos esos pequeños momentos y sentir que son parte de tu alma.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bonito y triste, no podía ser menos, pero ¿qué tal una entrada de lo que puede esperar a la vuelta del camino?

Grace Haittel dijo...

Por esas cosas hay que aprender a apreciar y disfrutar lo que se tiene, cuando se tiene.....y es bonito guardar esos recuerdos....lo malo es que el desamor también trae por parte de alguna de las partes, todo lo contrario y esa parte empieza a ver en el otro cosas q antes no veía: si eras desordenado, si gritabas al hablar, si presionabas la pasta de dientes por el medio....y no solo ve esas cosas, si no que le incomodan.....esa es la otra cara del desamor.....así que me quedo con la de los recuerdos bonitos y el disfrute de lo vivido, los empaco en mis maletas y me dispongo a mi nueva vida....a cosechar nuevos momentos q me pondrá mi destino por delante.....

Anónimo dijo...

puro sentimiento, Guille!...preciosa entrada!
Un abrazo desde la verde Cantabria!

Alberto