viernes, 17 de septiembre de 2010

El caribeño

Mi jefe estaba desesperado. No sabía que hacer conmigo. Me había contratado para ser la alegría de la redacción, ejercer de “caribeño” cachondo en suelo español y había resultado un muermo de inmigrante. No vestía con colores chillones, no hablaba con ese acento cantarín de los cubanos y dominicanos -sino con uno “indefinido latinoamericano”- encima no me gustaba la salsa. “A decir verdad de aburrido pareces inglés”. Era un buen tipo, se notaba que me apreciaba y la verdad que me daba pena ser causa de su tristeza. Fue inútil que le explicara los mil acentos que existen en América Latina, que le dijera que lo mío era un defecto de fábrica pero que si buscaba bien, tarde o temprano, encontraría al caribeño de sus sueños. El hombre estaba acabado y yo más porque no había estado a la altura de los estereotipos, algo inaceptable aquí y en medio mundo. Así que días después para evitar que me despidieran por falta de vocación “sudaca”, y de paso alegrar al pobre hombre que bastante tenía con lo mal que iba el programa, decidí cantar un Calypso en vivo y directo en el programa.

El ranking de ese día cayó en picado pero mi jefe no paraba de reír…y nunca más me volvió a pedir que sacar al caribeño que hay en mí.

2 comentarios:

aguaytorre dijo...

AZÚCAAAAR

Viajes.net dijo...

¡Buenas! Hemos visto que este blog también participa en los premios 20 blogs y nos hemos pasado para echarle un vistazo, nosotros también nos presentamos en la categoría de viajes http://lablogoteca.20minutos.es/blog-de-viajesnet-331/0/
Y no hemos querido irnos sin antes dejar un comentario.
Saludos y mucha suerte en el concurso, aunque la cosa está complicada...