jueves, 25 de diciembre de 2025

La ventana

"Después de doce años
mi madre sigue en su ventana
mirando la avenida
o acaso no la mira
sólo repasa sus adentros"

Benedetti


En sus últimos años mi abuela se pasaba gran parte del tiempo sentada frente a la ventana de la calle principal. Arrimaba la silla y se pasa horas pasando revista sus recuerdos y mirando el ir y venir de la gente. Era su manera de estar presente en la vida, de saber que la vecina seguía trabajando, que los niños del barrio habían crecido o que era el día de pago porque la gente pasaba con las bolsas del supermercado hasta arriba. Se entretenía y se divertía, de vez en cuando soltaba comentarios como “Mírala, ahí va toda pintarrajeada y ya tiene mi edad” y se moría de risa y luego nos contaba la historia y nos pedía que si algún perdía la cabeza como esa señora, no la dejáramos salir que le trancáramos la puerta con candados.

Para mi abuela como para muchos adultos mayores la ventana era -y es- precisamente eso: el contacto con el mundo exterior y creo que es algo que deberíamos comenzar a reivindicar, a normalizar, el derecho de asomarnos a la ventana sin ningún pudor y sin miedo a ser tildados de cotillas. Deberíamos perder la vergüenza y defender el placer, como mi abuela hacía, de arrimar a la silla a la ventana y mirar, mirar cómo será la vida sin nosotros y cómo todo ese vaiven de gente se mantendrá imperturbable cuando no estemos en este mundo.


jueves, 11 de diciembre de 2025

Los viejos sitios…

 

“Uno vuelve siempre, a los viejos sitios donde amó la vida y entonces comprende cómo están de ausentes las cosas queridas…” cantaba Mercedes Sosa y que desde hace que se fueron mis viejos es parte de la banda sonora de mis viajes a Costa Rica. Sé que ya no están, que se marcharon casi simultáneamente uno detrás del otro -como suelen hacerlo muchos grandes amores- pero cuando salgo del aeropuerto entre el público que espera a sus seres queridos siempre sigo buscando su sonrisa, el gesto triunfal de mis viejos por mi llegada, y los sigo buscando en cuanto llego a casa: voy a la cocina buscando el abrazo de mi vieja o a la habitación para encontrarme a mi padre acomodando sus calcetines y reclamándome que le faltan algunos y que toda seguridad soy yo el ladrón (siempre se los robaba). Lejos de casa, el corazón se engaña y esas grandes ausencias se disimulan en el día a día mientras pero cuando vuelves a esos lugares te das cuenta te enfrentas a la verdad: que el tiempo pasó demasiado de prisa, que se nos escapó como arena entre las manos, “que el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo”.  


viernes, 5 de diciembre de 2025

Chiquitito dime por qué...

Todos tenemos momentos en los que nos "crecen los enanos del circo" y todo, absolutamente todo se nos complica -si nunca has pasado por eso, tarde o temprano te tocará, te lo aseguro-. En mi caso eso pasó hace más de una década:  había perdido mi trabajo fijo,  mi pareja de más 15 años me mandó a freír churros  y mi corazón hizo plof y acabé con cuatro stents y la seria advertencia del cardiólogo de evitar el estrés a toda costa (que era como recomendarle a un pasajero del Titanic que se tomara la vida con filosofía)..

En una de mis visitas a Costa Rica un día estaba "meditabundo y pensativo" sentado en el sofá cuando de pronto mi vieja, que tenía mucho sentido del humor, se sentó a mi lado. Se quedó mirándome fijamente con la ternura de siempre, me abrazó fuertemente y con cara de acongojada me empezó a cantar: "Chiquitito dime por qué? Tu dolor hoy te encandena, en tus ojos hay una sombra de gran pena..." 

Decir que empecé a reírme a carcajadas es decir poco y no paraba porque mi vieja seguía cantando inspirada. En treinta segundos se borraron todas mis penas mientras en voz alta me decía "esto no puede ser cierto, no es real" y no paraba de reírme a carcajadas. 

En resumen: mi señora madre logró que cada vez que escucho esa canción solo piense en ella y la oiga su voz divertida diciendome que de todo, absolutamente de todo se sale.

 

La ventana

"Después de doce años mi madre sigue en su ventana mirando la avenida o acaso no la mira sólo repasa sus adentros" Benedetti En su...