domingo, 16 de febrero de 2014

"Rebeldes" sin causa

La verdad que como un cuasi abuelete últimamente ando un poco desilusionado de los jóvenes, de los rebeldes sin causa de hoy en día.  En mis tiempos, es decir los del siglo pasado, hacíamos lo imposible por llevar una vida lo más alejada de la mirada escrutadora de nuestros padres. No es que hiciéramos grandes locuras pero nos horrorizaba que los adultos se enteraran del mote que teníamos, o de la broma que le habíamos hecho a un colega de la clase. Desde nuestra perspectiva eran dos mundos absolutamente distintos y dábamos por sentado que unos vejetes -en aquel entonces de treinta años,- serían incapaces de comprender porqué nos escapábamos de Química o por qué nos gustaba estar las horas muertas tumbados en la hierba adivinando las formas de las nubes. Ahora todo aquel anonimato y delicioso secretismo se fue al garete. ¿Qué hace es lo primero que hace hoy en día un adolescente cuando abre su Facebook? Agregar a Papá, a Mamá y a ser posible a todo el familión y hasta a los amigos de la familia. Le cuentan esto a un joven de los 80 y le da un síncope! ¿Qué futuro nos espera con esta generación que pasa el día entero etiquetándose, fotografiándose e informándole a la humanidad entera que se están portando mal? ¿A donde vamos a parar con esta gente que airea sus romances en Facebook para horror de sus padres? ¿Y con estos padres que regañan a la criatura on line, para deleite de un público que quiere pan y circo? En fin, que me estoy volviendo un viejo amargado.

1 comentario:

Mauricio Durán dijo...

Si bien el internet es una nueva herramienta para comunicarse con el mundo, depende de cada quién hasta qué nivel se expone. No todos los jóvenes son de los que deciden publicar su vida; sin embargo, no son pocos los que sí prefieren dejar que el mundo entero los rastree y ese pequeño trozo de misterio, o más bien, privacidad, se va a la basura.