Tras esa llamada y mis disculpas aceptadas, quedé en irla a visitar más a menudo y decirle al grupo de amigos. Ella para asegurarse de que cumpliría mi promesa comenzó a llamarme de vez en cuando para tentarme “el jueves vine mi prima a jugar naipe, voy a hacer unos burritos de pollo, usted verá si se viene después del trabajo”, por supuesto que iba, por nada del mundo me habría perdido ninguna de las delicias que cocinaba y mucho menos una sesión de “risoterapia” con ella. Estuve yendo a verla casi que semanalmente hasta que me vine a vivir a España, y pensando en cómo durante años habíamos pensado que ella nos atendía y recibía tan bien -y nos aguantaba todos los días - solo por el amor que tenía a su hijo y ahora que se había ido no queríamos incomodarla y darle trabajo atendiéndonos pero nos equivocamos: para ella también éramos sus grandes amigos .
viernes, 7 de marzo de 2025
Los amigos del hijo
Un mes después que mi amigo se había marchado a estudiar a Estados Unidos su madre me llamó “muy” disgustada para decirme que era una barbaridad absoluta que desde que se fue su hijo todos sus amigos habíamos desaparecido como por arte de magia, como si no le importáramos en absoluto. Durante toda nuestra juventud la casa de mi amigo había sido el epicentro de nuestro grupo de amigos, no hacía falta ni coordinara nada poque la puerta literalmente siempre estaba abierta y si no estaba él estaba su madre que sin preguntar nada nos ponía un cafecito con pan para” hacer tiempo” mientras ella aprovechaba para ponernos al día de su vida. Conmigo, como siempre he sido de risa fácil, y en ese tiempo explosiva -comencé a amargarme cuando llegué a los veinte-, siempre que me veía aprovechaba para contarme cosas divertidas solo para hacerme reír y de paso reírse ella a carcajadas, que en eso era una campeona.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Cuestión de pantalones
Mi abuela paterna tenía dos hermanas que derrochaban glamur. Se habían casado con señores que no solo tenían muy buena posición económica si...
-
Todos tenemos momentos en los que nos "crecen los enanos del circo" y todo, absolutamente todo se nos complica -si nunca has pasad...
-
Había estado tres meses antes en Israel…probablemente si alguien me hubiese propuesto ir a pasar un Shabat en un Kibutz al sur de Israel o...
-
Aquella vez mi vieja decidió que para la celebración del Día del Padre en casa de mi Tío German había que hacer algo distinto y divertido as...

No hay comentarios:
Publicar un comentario