martes, 3 de julio de 2018

Silvia, la reina

Que fuera guapa, simpática y que sobre todo, apuntada. Fueron los tres requisitos que me dieron para buscar una reina para la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva, estábamos en la Asociación de Estudiantes y ese año queríamos lucirnos como nadie. De inmediato pensé en Silvia, que de sobra reunía de sobra todas las condiciones y que por nada del mundo se perdería una oportunidad así porque si algo sabía ella era disfrutar el momento.
-"Hmmm, y que hay que hacer?
-Nada, solo ir montada en la carroza el día del desfile, saludar y tirar besos así (haciendo la mímica).
-Hmm déjeme pensarlo (medio segundo después)...bueno sí, está bien. Usted si que es embarcador!!"
Fue así como entre risas Silvia fue nuestra reina durante una semana y aguantó estoicamente el desfile universitario, con un vestido hecho para la ocasión, saludando sin parar al público y sonriéndonos con complicidad  de vez en cuando porque por una vez más yo la había embaucado a hacer algo y ella no había defraudado.
Creo que ese momento selló nuestra amistad para siempre y se convirtió en esa anécdota histórica que provoca la risa entre amigos hasta las lágrimas cada vez que se encuentran -"Más respeto, acuérdese que fui reina de la Escuela!"-  y alivia las penas del alma, como ahora que sé que nunca más nos volveremos a ver.

En memoria de Silvia Cabezas Bolaños

La víspera del sábado

La verdad que me venía fatal que durante una época mi vieja hubiese decidido que los viernes se cenaba en un restaurante chino porque retras...