miércoles, 21 de octubre de 2015
Low cost people
Tanta interconexión nos está volviendo anti sociales y eso no lo digo yo, lo dicen expertos que han concluido que ya no visitamos a nuestros amigos y no quedamos con tanta frecuencia como hace unos 10 años. A parecer con la explosión de las redes sociales y de todas las app habidas y por haber con la que podemos interactuar, comprar y ligar le estamos dando menos importancia a la gente de carne y hueso. Estamos dispersos porque tenemos un amplio catálogo de gente eternamente disponible, pasamos a la espera de alguien o algo mejor. Como antes era menos sencillo para quedar cuando te citabas con alguien para tomar café o para lo que fuera era El acontecimiento del día, quedabas, querías disfrutar cada segundo con la gente porque sabías lo complicado que podría resultar volver a verse, ahora como estamos tan hiperconectados no nos centramos porque sabemos que lo que no hablamos en persona ya lo hablaremos vía whastapp, lo importante es lo que suceda en el mundo cibernético. Así estamos de tristes y de neuróticos, con gente que se levanta y se acuesta sola, que durante el día deambula por las oficinas y bares pendientes eternamente del móvil sin prestar atención a esa vida que se nos escurre entre las manos.
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