jueves, 13 de diciembre de 2012
Mi abuela y el Empire State
La culpa de que me guste tanto el Empire State es de mi abuela. La vez que estuvo en Nueva York llegó a mi pueblo revolucionada. Amante de la modernidad -solía criticar con vehemencia a todos los nostálgicos por el modo de vida de antaño "como se nota que nunca lavaron a mano, ni cocinaron con leña, ni caminaron largas distancias hasta el hospital cargando a un hijo enfermo"- vino encantada con todo lo que vio por allá, de lo fácil que era la vida doméstica con tanto electrodoméstico, con el metro a todas partes, con tiendas en las que se podía conseguir lo inimaginable pero sobre todo con el Empire State. Con folletos y fotografías en mano solía contarnos todas la sensaciones que vivió cuando estuvo frente a ese rascacielos, que para ella simbolizaba lo mejor del espíritu humano, las ganas de aspirar cada vez más alto y seguir adelante aún en las peores circunstancias. De niño me gustaba sentarme con ella en la cocina y escuchar como era la vida en un lugar tan lejano y raro como Nueva York y como se veía el mundo desde la cima de ese edificio que solo había visto en películas. Meses atrás mientras estuve viviendo en esa ciudad me gustaba contemplar a los lejos la silueta de ese gigante, entonces como por arte de magia desaparecía el bullicio del trafico, la multitudes en las grandes avenidas y me volvía a sentir en el cálido regazo de mi abuela.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Un verano en Nueva Yol (y mejor solo)
Razón tiene Bad Bunny de andar cantando eso de que si uno se quiere divertir tiene que vivir un verano en Nueva York porque me pasó una vez ...
-
Todos tenemos momentos en los que nos "crecen los enanos del circo" y todo, absolutamente todo se nos complica -si nunca has pasad...
-
Había estado tres meses antes en Israel…probablemente si alguien me hubiese propuesto ir a pasar un Shabat en un Kibutz al sur de Israel o...
-
Como decía que cuando la abrazaba la estrujaba mucho y que ella ya estaba viejita, mi abuela Anita en cuanto me oía llegar a su casa pegaba ...
