Nunca pensó esa receta de cocina, no se sabe si copiada de un libro o de un programa de TV, que algún día se convertiría en una carta de amor. Como cualquier receta está escrita en forma metódica, en un lenguaje preciso con las instrucciones necesarias para conseguir el objetivo final. Lo único que la diferencia es que es del puño y letra de la madre de un amigo mío, fallecida hace más de una década. Cuando se mudó de casa entre los papeles de su vieja encontró esa receta de cocina y decidió que aquel papel amarillento y desgastado se merecía ocupar algo más que un rincón en el cajón de su armario así que lo desdobló con mimo y lo pegó con un imán en la puerta de la nevera, al lado de otros papeles en los que anota temas cotidianos y cosas que nunca se deben olvidar. Dice que tener ahí esa receta le da la sensación que su madre pasó por la casa, y que, como tantas veces lo hiciera, decidió dejarle un mensaje en la nevera, es su manera de sentir que sigue a su lado. La vida obra milagros y las cosas pequeñas y simples, muchas veces acaban convirtiéndose en poemas de amor.
lunes, 16 de agosto de 2010
Cartas de amor
Nunca pensó esa receta de cocina, no se sabe si copiada de un libro o de un programa de TV, que algún día se convertiría en una carta de amor. Como cualquier receta está escrita en forma metódica, en un lenguaje preciso con las instrucciones necesarias para conseguir el objetivo final. Lo único que la diferencia es que es del puño y letra de la madre de un amigo mío, fallecida hace más de una década. Cuando se mudó de casa entre los papeles de su vieja encontró esa receta de cocina y decidió que aquel papel amarillento y desgastado se merecía ocupar algo más que un rincón en el cajón de su armario así que lo desdobló con mimo y lo pegó con un imán en la puerta de la nevera, al lado de otros papeles en los que anota temas cotidianos y cosas que nunca se deben olvidar. Dice que tener ahí esa receta le da la sensación que su madre pasó por la casa, y que, como tantas veces lo hiciera, decidió dejarle un mensaje en la nevera, es su manera de sentir que sigue a su lado. La vida obra milagros y las cosas pequeñas y simples, muchas veces acaban convirtiéndose en poemas de amor.
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