martes, 22 de diciembre de 2015
Un ángel pasó
No medía más de 1.65 pero siempre me pareció más alta, quizá era su desparpajo y energía para vivir que la hacía más grande pero diminuta y menuda. Daba igual que fuese una reunión de trabajo o una fiesta familiar, ella llegaba se plantaba frente a todos para regañar o hacer una broma sin preocuparse por protocolos ni ninguna de esas "pendejadas" que siempre le daban pereza, lo blanco era blanco y lo negro negro. Quizá fue por eso que cuando el médico con cara de compungido le recomendó la quimioterapia Patricia le dijo que se ahorrara la tristeza, que un simple cáncer no la iba a derrotar, que lucharía por seguir al lado de su marido, mi tío, y de su hijo. Y así fue. Durante mucho tiempo Patricia aguantó con valentía las idas y venidas del hospital, los malos pronósticos, los continuos malestares y la certeza que estaba luchando contra algo superior a sus fuerzas. Curiosamente de esa época la recuerdo más guapa que nunca, coqueta, siempre con un pañuelo en la cabeza para disimular la caída del cabello, impecablemente maquillada, su eterna sonrisa y su constante queja de mi gusto por la música clásica: "Suena a muerto. Donde haya una salsa o una cumbia que se quite lo demás". Hace mucho que Patricia se fue pero es inevitable que cada vez que oigo "mi" música piense en ella y en cómo se las apañó para pintar de colores un mundo gris. Éstés donde estés mi impertinente favorita, Felices Fiestas!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Un verano en Nueva Yol (y mejor solo)
Razón tiene Bad Bunny de andar cantando eso de que si uno se quiere divertir tiene que vivir un verano en Nueva York porque me pasó una vez ...
-
Todos tenemos momentos en los que nos "crecen los enanos del circo" y todo, absolutamente todo se nos complica -si nunca has pasad...
-
Había estado tres meses antes en Israel…probablemente si alguien me hubiese propuesto ir a pasar un Shabat en un Kibutz al sur de Israel o...
-
Como decía que cuando la abrazaba la estrujaba mucho y que ella ya estaba viejita, mi abuela Anita en cuanto me oía llegar a su casa pegaba ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario