martes, 11 de agosto de 2015

Amigos de bares

Tienen la peor fama del mundo y a menudo son los malos de las películas, los causantes de cualquier divorcio o los culpables de que la gente ande por mal camino. Decir que has quedado con tus amigos de bar es muy mal visto, prueba inequívoca de que has tocado fondo: de ahí a dormir en banco en el parque abrazado a un tetrabrick de don Simón solo hay un paso. Queda mejor decir que vas a ver a tus colegas de oficina -aunque te aburras como una ostra- o  a tus compañeros yoga -aunque no tengas tema de conversación- tienen mejor fama y a juicio del público, son garantía absoluta que vas en la dirección correcta. Yo como soy bohemio por vocación y noctámbulo de toda la vida reivindico a mis amigos de bares, esos seres mitológicos que ves de vez en cuando, de los que desconoces casi todos los aspectos de su vida y con los que brindas en incontables ocasiones. A lo largo de mi vida he tenido grandes amigos de bares gente "banal y superficial" a la que les he tomado verdadero cariño y con los que he llegado a tener conversaciones que han cambiado mi existencia y a los que he extrañado horrores cuando han desaparecido de mi vida. Me han ayudado a descubrir mundos nuevos pero sobre todo a amar a las personas. Así que:  ¡Salud! Brindo por ustedes mis queridos amigos de bares!

No hay comentarios:

Un verano en Nueva Yol (y mejor solo)

Razón tiene Bad Bunny de andar cantando eso de que si uno se quiere divertir tiene que vivir un verano en Nueva York porque me pasó una vez ...